Claves para que el inglés entre en la vida de tus hijos

immersió anglès English learning Berta Torras

A menudo tengo conversaciones con padres y madres de niños que están en medio de la época “esponja”, para nombrarla de alguna manera. Esas edades en las que los peques son capaces de absorber cantidades infinitas de información nueva e incorporarla sin problemas ni esfuerzos conscientes. Los padres me preguntan muy a menudo, a veces un poco demasiado preocupados, qué deben hacer para que su hijo o hija aprenda inglés…

 

¿… una academia?

¿… un profesor privado?

¿… y desde qué edades?

 

Hace unos años hacía bastantes clases particulares a niños y niñas de todas las edades. Recordaré siempre unos padres que, después de la primera hora de inmersión en inglés con su hijo de 4 añitos de edad, se acercaron muy preocupados y me preguntaron lo siguiente: “ya dijo alguna palabra en inglés”? Se me quedó grabada la expresión de inquietud… Con esta actitud… no vamos bien.

Naturalidad. ¡En primer lugar!

 

Si te obsesionas demasiado en que tus hijos aprendan inglés, vas a transmitir esta “preocupación” y esta manera de vivir la lengua a tus hijos. ¿El resultado? Ellos percibirán muy poca naturalidad en todo esto y no querrán oír ni hablar de nada que tenga que ver con el inglés.

Normal.

 

 

Para responder a esta pregunta que tienen tantos padres, pienso en lo que he leído sobre el tema y vuelvo a mi propio proceso de aprendizaje. Nunca fui a ninguna academia de idiomas. Aún y así, recibí clases de inglés con una profesora particular durante unos dos años. Recuerdo, también, que en el instituto tenía facilidad con el inglés. Me gustaba porque no me parecía muy difícil, pero debo admitir que no era consciente del por qué de aquel idioma. Y esto significa que nunca dediqué más horas de las que debía dedicar para obtener buenas calificaciones. También recuerdo los campamentos de verano en inglés, donde aprendí a convivir con la lengua de una manera lúdica, pero todavía no pude ser consciente del “por qué” de todo aquello. Todo siguió así hasta que llegó mi primer viaje sola a los 18 años: decidí ir a pasar un verano entero a Irlanda a trabajar de au pair.

Y allí cambió todo.

Fue el comienzo de un interminable curiosidad por descubrir el mundo. De hecho, regresé dos veranos más a aquel maravilloso país. Después de Irlanda, llegó un verano en Toronto y otro en Nueva York, donde tuve la oportunidad de hacer cursos de inglés con una beca para maestros del Ministerio. A esas alturas mi motivación por la lengua era infinita. Me apasionaba todo lo que tenía que ver con esa herramienta de comunicación que me conectaba a todas aquellas experiencias, descubrimientos, aprendizajes. Mientras estaba en casa, me apunté a la escuela de idiomas, hice todos los cursos, y me saqué el certificado Advanced y el Proficiency del British Council. No lo hacía por los títulos, sino para tener metas y objetivos que lograr. Todas esas experiencias me marcaron profundamente. Y fue así como el inglés se convirtió en parte de mí. Hice un cambio de chip que, a día de hoy, como docente, considero indispensable.

Como había experimentado ese “cambio de chip” al descubrir lo que el mundo me podía regalar a través de este idioma, veía la televisión en inglés para agilizar la oída. Y era un pez que se mordía la cola: al final no lo hacía por el inglés, sino porqué ver una serie en versión original… ¡no tenía color! Debo admitir que en mi relación con el inglés hubo una serie de televisión clave: la serie Friends. Sin darme cuenta, mirando episodio tras episodio, ¡estaba aprendiendo muchísimo! Me sabía diálogos enteros, frases típicas de cada personaje, expresiones que salían capítulo tras capítulo… Y me gustaba tanto que me olvidé progresivamente del hecho de que la estaba viendo en inglés.

 

¿Qué puedo hacer, entonces?

Pensando en mi propio proceso de aprendizaje, lo que indica la investigación, el rol del inglés dentro de nuestro sistema educativo y su poca presencia en nuestra sociedad… llego a varias conclusiones. Son ideas-guía que considero imprescindibles (o no) para que tus hijos aprendan inglés de la manera más positiva y natural posible:

  1. Si tus hijos son muy pequeños, haz que se rodeen de inglés. ¡Juegan con mucha ventaja! ¡Están en la edad “esponja”! ¿Y cómo puede hacerlo? ¡Inmersión…!
  • Crear el hábito de ver dibujos animados en inglés. ¡Eh! Y esto también puedes hacerlo tu, eh! Niños y adultos pueden beneficiarse mucho viendo la televisión en inglés. Lo que sí será más fácil para los niños es que podrán imitar e incorporar nuevos sonidos a su repertorio y, por lo tanto, adquirirán una correcta pronunciación del inglés con mucha más facilidad que tú. Rodearse de inglés viendo la TV, convirtiendo el idioma en una herramienta más de comunicación, es un paso esencial para acostumbre a usarlo para hacer otras cosas y para ser capaces de hablarla en un futuro. En youtube puedes encontrar muchos dibujos animados en inglés (en otro artículo hablo de esto);)
  • Si sabes un poco de inglés y tienes facilidad con la pronunciación, léeles libros en este idioma. Todos ellos utilizan gramática y vocabulario muy básico, y las ilustraciones ayudan mucho a seguir la historia. Si piensas que no sabes lo suficiente, hay libros-audio muy bonitos que incorporan un CD (es muy importante que seas consciente de si puedes ser un buen modelo de pronunciación para los niños!). ¿Otra opción? Inmersión con alguien que conozcas o… si te atreves… un / au pair 🙂

2. Si sus hijos son mayores o ya son adolescentes… Asegúrate de que su relación con el inglés es “meaningful” (= con sentido)!

  • Las estancias en el extranjero son fundamentales. Sí, se aprende un montón de inglés, pero también son esenciales para hacer ese cambio de chip del cual hablaba (¡la investigación lo confirma!). Comenzaran a percibir el inglés como una oportunidad para aprender muchas otras cosas. Una vez hagan este cambio de chip…Te sorprenderás al ver que de repente se interesan más que nunca por esta lengua! ¡Y esto también se puede aplicar a ti!
  • Los “pen friends” (amigos que sólo se comunican en inglés a través de la red) no sustituyen una estancia fuera, pero también pueden jugar un papel importante para poder ver el inglés como una puerta de acceso a nuevas realidades y culturas. Si los niños ya pueden escribir en inglés, les puede ayudar mucho intercambiar mensajes y comunicarse con alguien con quien pueden utilizar este idioma. Frases cortas y concisas será esenciales para aprender las estructuras básicas y las expresiones más utilizadas . Las ganas de expresarse harán que quieran aprender más para poder expresarse mejor.

3. No hace falta dejarse millonadas en academias o en clases particulares de inglés si el resto no está. ¡Cuidado! No estoy diciendo que signifique echar a perder el dinero… pero si no hay esa inmersión “significativa” a través de material más auténtico, el esfuerzo que tendrán que hacer los niños será mucho (pero que mucho!) más grande y será muy probable que vea inglés como una asignatura a estudiar y no como una herramienta de comunicación para aprender otras cosas. Es todo lo que está fuera de las aulas lo que es esencial. Si las clases también están, pues aún mejor.

¿Sabías que el nivel de inglés de los portugueses es mucho más alto que el de España? Y ¿sabías que la investigación ha demostrado que un factor principal de esta realidad es la exposición de sus ciudadanos al inglés a través de los medios de comunicación en versión original?

Si quieres aprender inglés de la manera más natural posible… En otro artículo hablo de varias rutinas y materiales que te pueden ayudar mucho!

Cuéntanos tu experiencia escribiendo un comentario si has probado alguno de estos recursos! O si tienes dudas o preguntas! ¡Tu caso puede servir de fuente de inspiración para muchos otros padres y madres!

¡Hasta el próximo artículo! Te espero en las redes sociales: Twitter y Facebook. Si te ha gustado este artículo, suscríbete al blog a la derecha de esta página;) De vez en cuando recibirás información interesante sobre el mundo del aprendizaje del inglés e ideas y recursos para que las puedas poner en práctica tú mismo/a en casa o en la escuela:)

 

 

2 comentarios
  1. Karolina
    Karolina Dice:

    Muy buen artículo, una buena manera de aprender el vocabulario si el niño/a ya sabe leer es poner postits en inglés u otro idioma sobre diferentes objetos en casa, por ejemplo en la puerta de la cocina “kitchen”, etc. A mí me funcionó y es que aprendemos mucho con “un vistazo” y al final este vocabulario les parece natural porque forma parte de su entorno.

    Responder
    • Berta Torras
      Berta Torras Dice:

      ¡Muchas gracias Karolina! La idea que mencionas es muy buena. El gran problema en nuestro país es que muy a menudo todo se reduce a vocabulario y, especialmente si los padres no saben inglés, los niños, por mucho vocabulario que adquieran no saben utilizarlo en una frase.
      Seguiremos trabajando para que esta realidad cambie.
      ¡Gracias de nuevo por tu comentario ! Si te interesa el tema, suscríbete a nuestra web cuando quieras 🙂

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *