El desarrollo de las lenguas en entornos bilingües

Sabes que me apasiona todo lo que tiene que ver con el aprendizaje de idiomas. Tener este blog, en parte, es una motivación enorme para seguir aprendiendo y leyendo sobre el mundo del aprendizaje de lenguas. Este artículo resume todo lo que conlleva el desarrollo de las lenguas en un entorno bilingüe. Se trata de un resumen personalizado del libro «Crecer con dos idiomas. Una guía práctica para el bilingüismo«, de Una Cunningham y Andersson, el cual recomiendo muchísimo.

Desarrollo de la lengua en los primeros años de vida

Nos disponemos a resumir las principales ideas que hay que tener en cuenta si queremos saber qué es lo que pasa en el cerebrito de un ser humano durante sus primeros años de vida. Durante los 5 primeros años de vida, la mayoría de niños y niñas terminan hablando a la perfección su primera lengua. Cada niño sigue su propio ritmo y sus tempos, aunque existen determinadas etapas por las que todos los niños y niñas pasan:

  • Fase preparatoria (primer año de vida). Aprenden a reconocer varias palabras, pero lo más increíble que consiguen es que son capaces de distinguir entre los sonidos de cualquiera de las lenguas del mundo, por muy distintos que sean. Después de este primer año… pasan ignorar estas diferencias. Durante este primer año también entrenan sus órganos del habla mediante el balbuceo (practica los sonidos  y las entonaciones que oye). Finalmente, también desarrollan su lenguaje corporal  y, junto con la entonación, consiguen comunicar sus deseos.
  • Final del primer año / principio del segundo. Empiezan a pronunciar sus primeras palabras. ¡Aquí ya no hay «stop»! A finales del segundo año, empiezan a unirlas y consiguen comunicar sus necesidades a la perfección.
  • A partir del segundo año. El vocabulario de los niños y niñas aumenta rápidamente, y la gramática de la lengua o lenguas con las que se les ha hablado hasta entonces se desarrolla mediante pruebas constantes que tienen lugar con la interacción con el adulto. El niño/a va probando y jugando con el lenguaje…

 

¿Y si se crece con dos idiomas? 

La principal característica que hay que tener en cuenta en el caso de los niños/as que crecen en el seno de una familia bilingüe, es que reciben menos exposición a alguna (o a las dos) de estas lenguas. Aquí es importante exponer al niño/a a la misma cantidad de tiempo hablado en los dos idiomas. A veces, si uno de los progenitores trabaja más tiempo fuera de casa, esta situación puede conllevar menos dominio de esta lengua por parte del niño/a (tienen menos oportunidades de adquirir su vocabulario y gramática). ¡Cada objeto tiene dos nombres! Es importante tener mucha empatía con los pequeños y no corregir nunca de forma negativa, si no simplemente proporcionar la palabra que desconoce el niño de forma positiva (en inglés lo llaman «providing corrective feedback«. (Ejemplo: una niña de padre inglés y madre española domina mejor el español y dice a su padre «daddy daddy I found my zapato«. Su padre le puede responder: Yes, you found your shoe!»).

 

Durante estas primeras etapas de desarrollo del lenguaje, es muy importante facilitar las cosas a los niños y niñas bilingües siendo coherentes: es importante utilizar siempre la misma lengua con el niño y no cambiar de idioma en función de otras personas. Es decir, priorizar que con nuestro hijo/a siempre hablamos un solo idioma sin importar quien esté presente.

 

En torno a los 2-3 años, los niños y niñas que hayan crecido con dos idiomas y criados con el método OPOL  (una persona, una lengua, ver este otro artículo), logran cierta conciencia metalingüística. Son capaces de decir, por ejemplo, «mi padre dice shoe» (zapato).

 

Lenguas activas y lenguas pasivas

 

Si el nivel de exposición a los dos idiomas que se hablan en casa es distinto (por ejemplo, aunque los dos progenitores interaccionen igual con el niño, la lengua minoritaria será la que no se habla en la comunidad donde viven), el niño o la niña tendrá un conocimiento activo de la lengua mayoritaria y un conocimiento pasivo de la minoritaria.

Un conocimiento activo significa, principalmente, que el niño comprende y es capaz de hablar en esta lengua. Un conocimiento pasivo, por lo contrario, significa que puede comprenderlo pero que no puede hablarlo. Es importante tener estos dos conceptos en mente porque se puede facilitar mucho un idioma a un hijo proporcionándole un conocimiento pasivo. Tal y como indican Una Cunningham y Andersson, un conocimiento pasivo del idioma minoritario merece mucho la pena , puesto que tiene muchas posibilidades de convertirse en activo después de una inmersión en la comunidad donde se habla la lengua minoritaria:

«la competencia pasiva en una lengua puede pasar fácilmente a activa si se dan las circunstancias favorables y suficiente motivación (por ejemplo, que el niño visite solo a unos primos monolingües que hablan únicamente la segunda lengua, la que para él es la pasiva)» (Cunningham & Andersson, pg. 80)

Es importante tener en cuenta que si el niño percibe que el progenitor que habla su lengua minoritaria es capaz de hablar la mayoritaria, y lo hace en público a menudo (para que las otras personas no se sientan desplazadas),  podrá llegar a pensar que la lengua minoritaria es inferior y no apta para su uso en público. Pude provocarle vergüenza por ser diferente al resto en lugares públicos. Aquí es imprescindible ser constante y coherente con el uso de las lenguas en casa. Si no… la lengua minoritaria lo va a tener mal. Personalmente, a no ser que los progenitores quieran sí o sí que el niño/a tenga el mismo dominio de dos idiomas desde el minuto 0, no me parece algo necesariamente negativo. Como hemos dicho anteriormente, un conocimiento pasivo de un idioma puede convertirse de manera fácil en activo con un empujón mediante una experiencia de inmersión. Si los niños perciben la necesidad… ¡todo será fácil! Así pues, es importante hacer ver y vivir esta necesidad desde las primeras edades. ¡Los niños quieren aprender cualquier cosa que encuentren útil!


 

¡Y hasta aquí! Si vuestros hijos/as están creciendo en un entorno bilingüe, este artículo pretendía darte algunas ideas-guía para tomar decisiones y estar tranquilos/as con ellas.  Si te interesa esta temática puedes leer sobre los beneficios del multilingüismo en otro artículo, y si estás considerando introducir una lengua extranjera a tus hijos o hijas… conocer los principales métodos de crianza multilingüe te puede orientar.  ¡Nos vemos en las redes sociales! (FacebookTwitter). Ya sabes que si te suscribes al inicio de la página recibirás todos los artículos directamente en tu correo electrónico.

 


Bibliografía sobre el tema

Si te interesa el tema… Te recomiendo mucho que leas el libro entero. Está lleno de experiencias de familias bilingües, con sus opiniones, con sus ventajas, desventajas. Es un libro lleno de reflexiones interesantes sobre qué significa adquirir nuestra lengua materna y las puertas que nos abre el poder de la comunicación. Aquí te dejo la referencia:

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *