Aprender inglés y el río de la globalización

Globalització anglès Berta Torras

Incorporar un nuevo idioma a nuestro repertorio lingüístico está estrechamente relacionado con el hecho de aceptar cambios identitarios. La investigación en el ámbito de segundas lenguas demuestra, y muchos estudios confirman, que la identidad cultural y lingüística está relacionada con los idiomas que dominamos y que utilizamos para interactuar con la sociedad que nos rodea. Identidad, lengua y sociedad, pues, forman un todo. Aprender inglés puede aportar muchos beneficios, pero el rol de esta lengua hace que hecho de incorporarla a nuestro repertorio lingüístico pide tener en cuenta los retos que su dominio conlleva.

Cuando amplíamos nuestro círculo social y poco a poco lo vamos llenando de gente con quien nos comunicamos en inglés, o lo que hoy ya se llama “lengua global”, “lengua internacional” o “lingua franca”, nos llenamos de una enorme cantidad de riqueza cultural y lingüística. Y esto sólo puede ser positivo. Estamos ampliando nuestros horizontes, perspectivas y enriqueziedo nuestro puntos de vista de ideas y formas de vivir y de pensar muy diferentes. Estamos aprendiendo. Este enriquecimiento lo obtenemos mediante el la lengua inglesa, que sirve como nexo y que sirve para comunicarse con todas aquellas personas que no forman parte de nuestra zona de confort. La zona de confort se entiende como el círculo habitual y próximo de relaciones sociales que establecemos dentro de nuestra propia cultura.

Debemos ser conscientes, sin embargo, que interactuamos en un idioma que, si queremos, puede ser “neutral”. Esto significa que podemos vaciarlo de los valores culturales de los países donde se habla como lengua nativa: Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Singapur, India, etcétera. Y sí… también tenemos que incluir los dos últimos, ya que en estos países el inglés es la lengua nacional (y la lista continúa…: Pakistán, Malta y una lista interminable de antiguas colonias de los grandes imperios). Pero resulta que los valores que promociona la globalización (mediante el inglés) a menudo terminan siendo los de las superpotencias que dominan económicamente y culturalmente el mundo en que vivimos. Es más, muy a menudo la globalización representa valores que no son ningún país en particular, sino del dinero que el país produce, y están inspiradas en una cultura intangible y superficial.

Entender el inglés como un idioma neutro, internacional y que pueden pertenecer a cualquier persona que quiere dominarlo con el propósito de comunicarse con ciudadanos de todo el mundo (y no sólo con un inglés o un americano), puede ayudar (¡y mucho!) a adquirir puntos de vista identitarios más positivos y constructivos.

Vernos desde esta perspectiva como futuros usuarios de la lengua inglesa nos proporciona opciones lingüísticas e identitarias realistas, asequibles y que, por encima de todo, no implican perder nada de lo que nos define. Nunca seremos un hablante nativo de inglés, ni queremos serlo, ¿no?

Podemos aprender muchas cosas positivas de la globalización. Según los expertos que mantienen una visión optimista de los procesos de globalización, esta realidad global puede ser algo muy bueno, puesto que pone de manifiesto las diferencias culturales, de lengua e identitarias (entre muchas otras). Las hace más evidentes y accesibles, resaltando la riqueza que se halla en la diferencia.

El río de la globalización es inevitable, pero no podemos dejar que se nos lleve sin ser nosotros los capitanes de la nave. A lo largo de este río podemos ver, descubrir y nutrirnos de innumerables valores y respeto por todo lo desconocido. Pero parece ser que este río, desde hace algunas décadas, se vuelve cada vez más fuerte y virulento. Y tenemos dos opciones… Dejarnos llevar sin control, o tomar ventaja de la corriente pero decidiendo hacia donde queramos navegar. Sólo la segunda opción requiere un trabajo personal consciente, pero también solamente esta opción conlleva sumar valores y no a perder ninguno de los nuestros por el camino.

Sumar, nunca restar.

¿Te suenan situaciones como la de aquella persona que ha comenzado a viajar mucho y comienza a utilizar con exceso palabras en inglés para parecer “cool”? (¡Sí, sí, de aquella manera tan poco natural!). ¿O aquella persona que reniega de su cultura local, donde creció y donde hizo los primeros pasos en el mundo, porque todo lo nuevo es “mejor”? Esto sucede. Y muy a menudo. Si la intención es hablar inglés para situarnos en un contexto de modernidad, sin duda nos estamos perdiendo. Esta realidad sigue siendo una de las motivaciones que llevan a muchas personas a querer aprender una lengua extranjera en nuestro entorno de vida. Dentro del mundo de la enseñanza de inglés, se tiene que considerar, pues, que la pedagogía de este idioma también conlleva proporcionar opciones identitarias constructivas, conscientes y elaboradas para sus futuros usuarios.

Y por último, os dejo algunas preguntas en forma de reflexión. Sería sumamente interesante y enriquecedor intercambiar visiones entre padres, madres, maestros, personas que están estudiando a inglés… ¿Qué opináis de todo esto? ¿Celebráis Halloween en casa? ¿Y en la escuela? ¿Por qué motivos?

  • Si celebramos Halloween…¿por qué no celebrar, también, otras fiestas de otros países, como el Día de los Muertos en México o el Songkran (año nuevo) de Tailandia?
  • ¿En el aula o en los libros de inglés… ves a menudo la bandera inglesa o americana?
  • ¿Los libros de texto que utilizas (tú o tus hijos), hablan de tradiciones y culturas de todo el mundo? ¿O sólo de Estados Unidos y de Inglaterra?
  • Te ha pasado alguna vez que, después de haber vivido una larga temporada en el extranjero… todo lo de casa te parece negativo?
  • ¿Qué sientes al hablar con gente nativa inglesa? ¿ Te sientes inferior a ellos? ¿Por qué? ¿Cuántos idiomas hablas tú? ¿Y estas personas?

 

¿Sabías que……

…los profesores de Inglés de la India o Singapur tienen muchas menos oportunidades de empleo en grandes empresas para la enseñanza de la lengua inglesa, simplemente por el hecho de tener un acento indio o de Singapur?

… en muchas ofertas de trabajo de estas grandes empresas, ser de Reino Unido, Estados Unidos o de Canadá es un requisito indispensable?

Y ahora sí. ¡Hasta el próximo artículo!

 

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